RPK ha ido creciendo en producción, con una apuesta decidida por la máxima calidad y la I+D+i. Al mismo tiempo ha diversificado la producción, ha abierto mercados y centros de fabricación en todo el mundo. Y siempre ha considerado imprescindible la paridad entre hombres y mujeres, la igualdad en las relaciones profesionales y en los derechos laborales, apostando por construir una comunidad en valores. RPK siempre ha pensado en dejar una sociedad mejor centrando parte de los esfuerzos en su responsabilidad social.